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¿Qué Son Garage Wines?

Hay una nueva generación de cultivadores de uva alrededor del mundo cuyos vinos se hacen en sus garajes, de ahí su nombre: Garage Wines. Normalmente los pequeños viticultores venden sus uvas a una bodega o cooperativa local, donde hay las instalaciones adecuadas para producir y almacenar vino. Esta tendencia de vinos hechos a mano, artesanos y a pequeña escala, está dando una nueva oportunidad de ser redescubiertas a muchas uvas autóctonas, que en principio, pueden no ser económicamente interesantes para una bodega de mayor tamaño.

Recientemente estuve visitando una de ellas en Quintanar de la Orden, en La Mancha. Es la España profunda, la tierra de Don Quijote, donde el cultivo de la uva es una de las principales fuentes de ingresos de los agricultores, que venden sus uvas a la cooperativa local, la cual tiene capacidad para una cantidad asombrosa: 40 millones de litros de vino. Dos primos, Jesús Toledo y Julián Ajenjo, tuvieron el sueño de producir vinos con uvas autóctonas de viñedos de su familia y amigos. Jesús, la quinta generación de viticultores y el enólogo, y Julián, que dirige la parte financiera del negocio. Su primera cosecha fue en 2015, cuando prensaron 1.000kg.

Me crucé con sus vinos por redes sociales hace alrededor de un año, y lo primero que me impresionó fue lo cool que son sus diseños. También pensé que sería un reto enorme tratar de vender vino de La Mancha de calidad premium, dado que ésta tiene más reputación como zona productora de grandes volúmenes de vino. Después de catar las muestras que me enviaron, quise saber más.

Jesús me explicó que tenían 9 viñedos con un total de entre 10 y 12 hectáreas. Dichos viñedos han sido plantados con uvas muchas de las cuales yo no conocía demasiado, como Brujidera, Tinto Velasco, Tinto de la Pámpana Blanca y Verdoncho, así como con otras varietales más conocidas, como Cencibel, Garnacha Tintorera y Airén.

Uno de los secretos para hacer un buen vino es conocer y entender el potencial que cada parcela tiene, con la intención de cultivar uvas que produzcan vinos con un carácter distintivo. Visitamos “Alto Losar”, un viñedo de media hectárea, plantado alrededor de 1940 con Airén. Había un mar de viñedos por todas partes, pero Jesús me explicó que la propiedad se dividió, y que la mayoría de las uvas iban a la cooperativa local. Airén es la uva blanca que se planta de manera mayoritaria en España, y es conocida por su alto rendimiento y por ser apta para producir grandes volúmenes. No es considerada una uva con la que se pueda hacer un vino con carácter. Sin embargo, Jesús y Julián manejan sus viñedos de forma diferente que sus vecinos, especialmente cuando se trata de un menor rendimiento. Me sorprendió la complejidad de su Airén, con sus notas a limón y hierbas aromáticas.

Posteriormente visitamos otro pequeño viñedo, plantado con 0,6 hectáreas de Brujidera. Jesús me contó que originalmente ese viñedo se clasificó como Garnacha. Sin embargo, dado que había trabajado varios años con Garnacha en Aragón, él sabía que, fueran lo que fueran, esas vides no eran Garnacha. Con la ayuda de Vitis Navarra, un vivero de vides muy reconocido, se llegó a la conclusión de que la uva era Brujidera, y en posteriores indagaciones resultó que sólo se había plantado en esa parcela y en otra más.

Aunque la documentación del viñedo habla de los años 80 del siglo pasado, Jesús sostiene que, teniendo en cuenta que algunas raíces alcanzan una profundidad de 50 menos, es probable que esas plantas tengan una antigüedad de alrededor de 100 años.

Es muy curioso que una uva que tiene una piel gruesa y áspera produzca un vino con un color bastante pálido, con un nivel de taninos medio, más parecido a un Pinot Noir, y con una acidez sorprendentemente notable, que no esperarías de un vino de un clima tan cálido.

Posteriormente visitamos sus viñedos experimentales, donde tienen 4 hectáreas plantadas con Albillo Mayor, Tinto Fragoso, Malvar, Moscato Serrano y Garnacha En este momento todavía no saben cuáles de estas varietales funcionarán mejor, pero su compromiso invirtiendo en ello es digno de elogio.

Estuvimos hablando del cambio climático y de cómo las técnicas de viticultura van cambiando para adaptarse a los cambios, así como de la elección de las uvas a plantar. Aunque un problema más acuciante es la plaga de conejos que está poniendo en riesgo la supervivencia de estos viñedos jóvenes. Con pocos depredadores naturales y muchas restricciones para acabar con ellos, son un verdadero problema para los cultivadores.

La época de la vendimia es un acontecimiento familiar, con padres, hermanos y primos ayudando a recoger las uvas. Al volver al garaje, todo, desde el prensado de la uva hasta poner las etiquetas en las botellas, se hace de forma manual y minuciosa. El hecho de que ellos embotellen y almacenen 10 vinos diferentes muestra lo enormemente organizado que es el proceso.

Julián me dejó claro que ellos no le debían dinero al banco, que van creciendo poco a poco, reinvirtiendo cualquier beneficio. Cada año adquieren un nuevo elemento para añadirlo a su equipamiento, como el depósito de granito para la fermentación de los tintos. El año pasado produjeron 15.000 botellas, todas vendidas a comienzo de verano ya, con el objetivo a largo plazo de alcanzar las 30.000 botellas.

En lo que se refiere al marketing, su atención al detalle en las etiquetas, cajas, fichas de los vinos y redes sociales, es impresionante. Ellos comprenden la importancia de comunicar de manera acertada, para alcanzar a una audiencia mayor.

En la comida que disfrutamos, las chuletillas de cordero a la brasa maridaban fantásticamente con el Cencibel 6 de 7 y el Tinto Velasco. Disfruté mucho también su Orange Wine, hecho con Veroncho. No soy generalmente muy fan de los orange wines, pero éste estaba muy bien hecho y muy bien equilibrado.

Espero que los Garage Wines tengan el éxito que se merecen, ya que sus vinos son buenos, y los dos primos tienen una visión clara de hacia dónde se dirigen. ¡Estoy deseando probar más de sus vinos!

Mark O’Neill DipWSET fundador de The Wine Place.

Escrito por

Soy un Nor-Irlandés afincado en Valencia. Mi carrera en el mundo del vino comenzó hace ahora más de tres décadas, en Londres, dónde me diplomé en la prestigiosa escuela WSET. Soy el fundador de TheWinePlace.es, un lugar donde los aficionados pueden disfrutar de una selección de vinos internacionales y Verde Marte, una empresa dedicada a exportar vinos españoles. También, cursos.thewineplace.es, un ‘approved programme provider’ de los cursos de la escuela WSET. Desde mi columna semanal en el diario El Mundo y 5 Barricas, una revista de vinos online, trato de satisfacer la curiosidad de los aficionados desde una postura cercana y sencilla.

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